Bali

Me encantan las caras.Las expresiones de felicidad, la locura, el orgullo, hasta la tristeza. Se escapa la humanidad por los ojos, en las sonrisas. Me fascina la picaresca en una cara, el amor que no se puede ocultar, las personas que no saben (ni quieren aprender) a disimular. Los transparentes, la inocencia… En Indonesia encontré mucho de eso..

 

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Blue Yogyakarta

Nunca sabes como fotógrafo cómo irá viéndose una ciudad en tu cámara, a veces descubres sorpresas como que todo tiene una misma tonalidad. En el caso de Yogya el color fue el azul. Puede que porque resulta una ciudad algo fría, que sentí cierto peligro viajando sola y que había un poco de tristeza en sus calles. A la vez, por eso mismo creo que me fascinó..

Yogyakarta
Sin título Yogyakarta
Yogyakarta Yogyakarta
Yogyakarta El vigilante
Evolución Yogyakarta
Hamelin

A golpe de tacón. Frida Khalo

frida

Pocas mujeres han estado más presentes como personajes que me llaman la atención que Frida Khalo. Su imagen potente, de vuelta de los cánones de belleza pero a la vez, tan atrayente por su personalidad.

Su obra te puede gustar o no, pero no te deja indiferente. Aunque para mí es su vida lo más llamativo. Sufridora por muchas razones, sus enfermedades, que la postraron en la cama, y su accidente con un tranvía, que la aplastó literalmente, condenándola a dolores continuos de por vida… y sus otros dolores. Los del amor.

Mujer de amantes varios, siempre fue fiel a un gran amor, Diego Rivera. Hombre feo, gordo, bohemio, comunista, ateo, controvertido, vividor y egocéntrico, que debía tener mucho magnetismo porque, como ella misma le dice: “cómo carajos le haces para conquistar a tanta mujer si estás tan feo hijo de la chingada…”

Frida a la vez lo admiraba, lo necesitaba, lo odiaba, era una pasión desbocada… de esas relaciones tormentosas de las que es más difícil salir que de la mafia. Sus cartas son desgarradas, de alguien que no sabe terminar con ese volcán de sentimientos. Llegó a perdonarle que la engañara con su hermana.

Siempre pienso que esas relaciones eran posibles porque ella no se lo contaba a sus amigas, sino lo destrozaban a Dieguito 🙂

Cuando he leído su biografía para este proyecto me provoca curiosidad que las mujeres que estoy eligiendo son inteligentes, libres, talentosas.. pero acaban eligiendo hombres que las engañan y necesitan muchas mujeres, por un ego (muy artístico) seguramente mal gestionado. Y a la vez, tanto en Simone de Beauvoir como en Frida Khalo, puede decirse que la necesidad de amor fue una constante en sus vidas pese a su independencia, ya que ellas también tuvieron múltiples amantes que no hacían que quisieran menos a Sartre o Rivera, a quienes siempre defendieron y murieron amando.

 

“Quizá esperen oír de mí lamentos de ‘lo mucho que se sufre’ viviendo con un hombre como Diego. Pero yo no creo que las márgenes de un río sufran por dejarlo correr…”

Frida carta

 

A golpe de tacón -Simone de Beauvoir-

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A Golpe de Tacón es un proyecto que se ha gestado a fuego lento, como todo lo que haces con ganas. Hace tiempo que tenía ganas de hacer algo con Mela, ella siempre me da un empujoncito que necesito, y yo se lo devuelvo en cuanto puedo. Y tenía que ser de mujeres, de las que admiramos y en las que nos gusta reflejarnos,

Tiendo a admirar a mujeres fuertes e independientes. Reconozco que la fragilidad no me parece un valor y que no me gusta cuando veo mujeres que juegan esa baza, negando su fuerza, que es la de la vida.

Por eso, nuestras primeras mujeres admirables en A golpe de tacón, son mujeres fuertes, libres y con personalidad.
Como Simone de Beauvoir. Recuerdo leer en mi adolescencia, reivindicativa a nivel máximo, El segundo sexo, probablemente influenciada por mi madre, en una época suya de feminismo activo. Mal que nos pese seguimos teniendo que luchar nuestros derechos en la vida real, y los que tenemos en el papel se los debemos a ellas.
Ese libro me descubrió la libertad sexual, de decidir qué haces con tus opciones desde la responsabilidad y un único compromiso, el que tienes contigo. Simone decía que una mujer libre es justo lo contrario de una mujer fácil, y tiene razón. Las mujeres libres damos miedo a veces, sabemos que sobrevivimos y no nos va lo fácil precisamente.

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Otra cosa que me fascina de ella es imaginarla escribiendo y leyendo en cafés, pocas cosas más fotografiables para mi, de ahí el Mujeres y Bares (proyecto que no quiero dejar nunca). Quiero saber más de su historia, me provocan admiración. Verlas ahí, solas, en su universo personal. Seres pensantes que deciden, como Simone de Beauvoir, mantener toda su vida una relación de amante con Sartre.

Admitiendo sus “amores contingentes” desde la certeza de que nadie es de nadie. Pero siempre desde la verdad y el respeto mutuo. Ellos se compartían esas aventuras como algo gracioso, sabedores de que su amor estaba por encima. Duró hasta la muerte de él, siendo más sincera que muchas relaciones “normales”.
Mantuvieron el respeto mutuo, la admiración intelectual y la verdad como bandera. Reconozco ser menos francesa que ellos, puede que yo le sacara los ojos 😉
Me llama la atención que él le ofreció matrimonio y ella se negó, no quería que la rutina y el aburrimiento de instalara entre ellos, y además quería ser libre y conseguir todo por ella misma, aunque sufrió con algunos de esos amores contingentes de Sartre, siempre volvieron el uno al otro.
Finalmente ella sabía bien que “el problema de la mujer ha sido siempre un problema de hombres”

“No te enamores de una mujer que lee, de una mujer que siente demasiado, de una mujer que escribe..
De una mujer así, jamás se regresa”
Simone de Beauvoir

A golpe de tacón
Un proyecto de mujeres admirables
Mela Revuelta y Rosvima

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New York

Cuentan que para algunas tribus hacerles una foto supone robarles el alma, que en esa foto queda algo de ellos para siempre. Comparto en mucho esa opinión, de ahí que me guste tanto la fotografía callejera, y más concretamente el robado. Porque vas recogiendo partes de almas a golpe de click, que sólo pueden llevarte a comprender mejor a las personas, a modo de auto análisis de la realidad de esta gran tribu que es la humanidad.

La fotografía capta un elemento de la fuerza vital que se presentaba en ese momento en que fue hecha, captura una instantánea de su energía. Y de la del fotógrafo y su estado vital también.

Os queremos mostrar la ciudad de Nueva York vista por unos ojos nuevos, de mujer, como un gran teatro de personajes secundarios, barbudos, orientales, fotógrafos, gente peculiar.. Porque hace tiempo alguien a quien admiro me dijo que la realidad ya está vista desde todas las perspectivas posibles, excepto de la tuya. Y esta no es más que mi mirada, de la idea del sueño americano, que comprende todas las posibilidades y se multiplica en NY. Con todas sus oportunidades, pero también sus miserias y soledades.
Retratos como signos de interrogación sobre los personajes, que decía Cartier Bresson, pero a la vez sobre uno mismo. Porque cada retrato es un autoretrato en el que te muestras. Y esta que veis en cada foto entonces también soy yo. Mi fotografía no deja de ponerme un signo de interrogación encima. Y gracias a eso aprendo y avanzo.
Disfrutarlo.

(Texto de la Exposición “Dos mujeres, un camino, Nueva York” Con Carmen Hache en La Ciudad Invisible, Madrid, Mayo 2015)

Amish

Black and black

Alone on the street

New York 1 095-Editar 01092013-New York 1 165

The old lady 40x40

The big apple 40x40

She 70x50Hipster hair 40x40

Cool man 40x40

Look Luck 90x60

Shiner 70x50

The look 40x50

Call me 40x50